Hoy he vuelto a Barcelona. Necesitaba verla un poquito de nuevo como el que necesita su pequeña dosis de metadona.

No podeis imaginar mi emoción cuando desde el tren he vislumbrado el mar. Creo que lo voy a echar mucho de menos. Mi primer distanciamiento desgarrador del mar fue cuando viví 5 meses en Salamanca. Entonces, sin darme cuenta, me encontraba a mi misma oteando el horizonte para ver si veía el mar. En estos días también lo he oteado y he visto cosas que le han agradado a mis ojos: los campos de castilla. Ahora el trigo está verde y las espigas están tan altas como yo. Es ahora mi pequeño mar. También se deja mecer por el aire y forma olas y tiene una suave melodía. Me ha gustado.

Estoy ya mucho más relajada. Estoy animada y contenta con mi nueva vida. Me gusta mi trabajo, aunque tengo miedo de que se me olvide todo lo que sé. Mi super me ha dicho que están muy contentas conmigo. Esto ha levantado un poquito mi amor propio. También que todos los enfermos y familias me acojan tan bien. Mejor que los catalanes.

¿Sabeis que han salido oposiciones de enfermería para Castilla y León? Es que parece que todo siga un camino conductor.

Hoy mismo nos llevaban la nevera al piso, está ya pintado y limpio y tenemos ya las llaves. Asi que: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ya tenemos y teneis casa.................!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Solo falta que termine la dichosa huelga de transportistas (que la entiendo, pero podría ser en otro momento) y traigan todas mis cosas a Soria. Que ganasssssssssssssss.

Os mantendré informados de cuándo se inaugurará nuestro pisito, aunque cuando decidais venir cada uno, sera una fiesta de inauguración particular.

Gracias, gracias a todos los que me manteneis con vuestro aliento.